Convi de Juveniles
Este fin de semana nos reunimos 60 jóvenes de 1º a 3º de la ESO en San José del Valle para tener nuestra convivencia de inicio de curso. ¡¡Qué ganas tenían de verse los chic@s después del verano y del campamento tan maravilloso en Coín!! Llegamos a San José del Valle en torno a las 20.30 y entre saludos, re-encuentros con los conocidos y presentaciones de los nuevos fichajes se nos hizo la hora de la cena. Cada uno sacó su bocadillo o el tupper que había preparado su madre y nos pusimos a cenar y, por supuesto, a compartir lo que llevábamos. Después de la cena tuvimos un rato de juegos y velada. Entre extraterrestres, el baile del King-kong, las gorras con manzanillas colgando, los globos,… se nos pasó la noche volando. Y antes de dormir fuimos a la capilla, a visitar al Señor de la casa. Estuvimos allí rezando la oración de la noche y poniendo nuestro descanso en la manos del Señor. Bueno…descanso relativo…porque al ser la primera noche en las habitaciones no callaba nadie, y costó conseguir el silencio y que se apagaran todas las luces (linternas incluidas…).
sterchef donde pusimos a prueba nuestras dotes para la cocina y un concurso con un jurado muy exigente: el P. Antonio Jesús, Diego (seminarista), Olga y Pilar (consagradas)…Claramente ganaron las trufas de chocolate, aunque la cosa estuvo reñida. Después merendamos y luego estuvimos juntos rezando el Rosario. Cada grupo explicaba, ofrecía y rezaba un misterio colocando velitas en el suelo que formaban un anagrama de la Virgen María. ¡Fue un momento muy bonito! Después de esto pasamos por la ducha y nos preparamos para celebrar la Eucaristía, el momento más bonito del día. En ella pudimos presentar al Señor lo que habíamos vivido y toda nuestra vida. Cenamos y después…llegó el turno de la velada. Esta noche hicimos dos juegos nocturnos: uno en el que teníamos que hacer duelos con cartas contra los monitores, que estaban disfrazados, y otro que era una búsqueda del tesoro. Este último preparaba la Hora Santa, ya que Jesús es nuestro verdadero tesoro, el que tenemos que buscar cada día. En la Hora Santa experimentamos cómo Jesús quería tener una amistad con cada uno de nosotros y tras la bendición con el Santísimo nos fuimos a la cama a descansar…Hoy sí, al estar más cansados, nos costó menos dormirnos…aunque hubo de todo…