Testimonios

Hemos vivido unos días muy intensos. Pero el Señor, a cada uno nos habla al corazón de una manera distinta…

Varios peregrinos quieren compartir con todos lo que ha sido su experiencia durante estos días. ¡Siempre nos ayuda escuchar y ver lo que Dios hace en las vidas!

¡Gracias por compartirlo!

Lucía

Mi nombre es Lucía, y qué se puede decir de una peregrinación tan bonita y con tantos frutos como esta. Al principio me costó muchísimo venir, yo no quería pero con ánimo de mis amigas, un año más aquí estamos.  Cuesta mucho irte diez días sin saber qué vas a hacer en ningún momento; como se suele decir, íbamos a la aventura. Pero ¡qué aventura, Dios mío! Sinceramente merece la pena ponerte en las manos del Señor y decirle: «Dios mío, donde tú me lleves allí estaré.»

Yo creo que lo que más marca de estas peregrinaciones son los ratos que compartimos unos con otros, que aunque ya nos conocíamos muchos los lazos de amistad se van haciendo más y más fuertes durante tan solo diez días. De este viaje me llevo a grandes personas que no tenía ni duda de que iban a ser tan importantes en mi vida. Parece que estas peregrinaciones te marcan un antes y un después, conoces más al Señor y lo más importante, con la ayuda de Ella todo se puede lograr.

Muchísimas gracias por hacer de estos diez días los mejores sin duda, y ahora es cuando comienza nuestra verdadera peregrinación, pero sabemos que junto a él todo se puede.

Desi
A veces el Señor nos muestra todo su amor y nos pide aquello que más dificultad puede tener en nuestras vidas. Esta peregrinación así me ocurrió y lo que pidió se puede traducir en el siguiente lema: «Carpe Diem en Santidad«. ¿Qué decir sobre un futuro que no sabemos si llegará o sobre un pasado que la misericordia de Cristo borró? Nada de eso importa.
 
Carpe Diem en Santidad implica entrar en oración diaria, tener presente tu momento y situación actual y ser «la luna que refleja la luz de Dios en medio de la oscuridad». Es no dejarnos comprar con halagos, al contrario, descubrir que morir por Cristo es la mayor riqueza que puede tener el hombre, como descubrieron los mártires de Barbastro; es no avergonzarnos de nuestra pobreza y apreciar el abrazo maternal de la Virgen, como lo hizo Santa Bernardette y su familia; es descubrir que Dios se esconde en la humildad como lo hizo San Ignacio de Loyola; y disfrutar de los pequeños y simpáticos milagros de nuestro día a día como el que ocurrió a través de un cangrejo en la vida de San Francisco Javier. «Carpe Diemen Santidad» se traducirá en dos frases de Santa Teresa de Jesús: «Solo Dios basta» y «Para Vos nací«. Y todo ello sin olvidar que la tarea de todo cristiano es reconocer en todo momento el amor y el fuego que despierta esa pasión del Corazón de Jesús por nosotros, y evitar y redimir las ofensas que a Él hoy siguen haciéndole; también implica conocer y dejarnos guiar por nuestro Obispo, el cual ante las pruebas más difíciles no deja nunca de entregarse con una sonrisa actuando de padre con los más jóvenes, y no tan jóvenes.
 
Unos días después de la peregrinación tomé ese compromiso que espero mantener el resto de mi vida. Mi lema y mis pasos deberán ir por ahí: «Carpe Diem en Santidad». ¿Por qué no te apuntas?
Laura1

Mi nombre es Laura de Jesús y vengo de Algeciras. En un principio, yo no quería ir al viaje ya que eran muchas horas de bus y me iba a agobiar muchísimo. Al final no me arrepiento para nada de haber ido, porque ha sido la mejor experiencia que he tenido en mi vida.

Íbamos una amiga y yo solas, no conocíamos a nadie más y por lo que se veía todos (o al menos la gran mayoría) se conocían de hacía ya bastante tiempo. Creía que no iba a encajar y que iba a estar fuera de lugar pero al segundo día ellos se convirtieron en mi segunda familia, ya era como si los conociese de toda la vida. Pensaba que iban a ser personas muy «sosas» pero al final resultaron ser gente súper enrollada. Obviamente, hubo unos con los que hice más amistad que otros y con los que pasaba la mayor parte del tiempo y que han sido, sin duda, mis compañeros de aventuras por Lourdes y los demás sitios a los que hemos ido en esta peregrinación.
El viaje me ha ayudado muchísimo en mi búsqueda incesante de Dios y del sentido de la vida, puedo afirmar que sentí realmente como Dios estaba entre nosotros en cada momento de oración, y en los momentos de risas compartidas.
Uno de los mejores momentos fue cuando llegamos a Lourdes tras varios días de peregrinación y fuimos a saludar a nuestra Madre a la gruta donde se apareció, también cuando tuve la oportunidad de llevar una de las cuatro antorchas que acompañaban a la Señora en el «Rosario de Antorchas». Allí en Lourdes, sentí como Dios estaba presente en todas partes, y ver a tantísima gente enferma rogándole a nuestra madre por su sanación con tantísima fe, hizo que mi fe creciera y que una llamita de fuego se encendiera en mi corazón y en ese momento sentí por primera vez en mi vida que Cristo realmente existe; lo sentí con una fuerza que jamás podría haber imaginado. En el rato que tuvimos de exposición del Santísimo en la basílica de Lourdes, no pude contener la emoción y las lágrimas que había estado reteniendo por vergüenza a mostrar mi debilidad frente a los demás.
Este viaje me ha hecho replantearme mi vida, mi futuro, y pensar qué es lo que el Señor quiere realmente de mí, desde pequeña siento que Dios me llama y creo saber cuál es mi cometido en este mundo, pero si soy sincera tengo miedo de ello; pero ahora tras esta experiencia y tras haber tenido la oportunidad de hablar sobre esto, tengo confianza plena en Dios y me voy a dejar guiar por Él durante toda mi vida. 
Con respecto a la gente, he hecho muchos buenos amigos, he juzgado mal a bastantes personas que creí que no iba a poder tragar o lidiar con ellos y al final han resultado ser hermosas personas que se han ganado un sitio en mi corazón y a los que puedo llamar realmente amigos. Y pensándolo en estos momentos, me doy cuenta como el Señor ha utilizado a los nuevos amigos que he hecho para que me ayuden a seguir el camino de la fe y lo más importante, a confiar firmemente en Él.
El momento más duro fue la despedida, cuando llegamos a Cádiz y en cada parada se iban bajando gente, amigos, e iba sintiendo como mi corazón se quedaba vacío y me iba quedando cada vez más sola en el autobús, una de las paradas más duras fue la de «Los Barrios», donde finalizaron su viaje unas personas que realmente han dejado huella en mi corazón; y cuando llegamos a la última parada, Algeciras, donde acabó mi peregrinación. Pero sin lugar a dudas lo más duro fue cuando llegué a casa, solté las cosas en mi habitación y me senté en la cama; ahí fue cuando me di cuenta realmente de que estaba sola, que ya no habría nadie a quien hablarle en las noches, a quien hacerle confesiones y que tampoco escucharía los ruiditos molestos de algunas al dormir y que nadie me despertaría horas más tarde para desayunar todos juntos. A la mañana siguiente lo pasé bastante mal al despertar, ya que creía que aún seguía de peregrinación pero caí en la triste realidad de que el viaje ya acabó. La verdad es que tras 10 intensos días de emociones, me está costando volver a mi vida normal.
Le doy gracias a Dios por la experiencia que he vivido, por los amigos que he hecho, los sitios visitados, las emociones sentidas y por haberme dado la fuerza y la fe para creer que Cristo realmente vive!! 
Estoy deseando que sea el próximo viaje para reencontrarme con todas estas personas con las que el Señor me ha hecho cruzarme en mi camino y que me han hecho ser mejor persona y que, de algún modo u otro, me han hecho llegar el mensaje de Dios.
Lidia

Esta peregrinación no es a la primera que voy ni la ultima, todas te hacen que te enganches y quieras repetir, sobre todo por lo que se vive de forma personal y comunitaria en tan poco tiempo.

Saber que no eres el único joven con una devoción y no te da vergüenza demostrar y compartir tu experiencia de fe.

Ha sido una peregrinación llena de testimonios, es decir, todos hemos contado nuestra experiencia de Fe desde nuestro señor Obispo pasando por las consagradas, OMI, curas, seminaristas hasta nosotros los laicos durante todo el trayecto.

A muchos les ha hecho pensar en la vocación ya sea sacerdotal como de consagración.

A mí por ahora me ha servido para reforzar y recargar mi Fe y ponerme el propósito de trabajar para el señor en este nuevo curso en varios proyectos que se quieren llevar a cabo y siempre he tenido la ilusión de realizar esa función, una de ellas es ser catequista para preparar a l@s niñ@s para su primera comunión y confirmación… entre otros ^_^.

El primer día fue el reencuentro con much@s amig@s (de los cuales unos pocos he podido convivir este verano en campamentos) todos con muchas ganas e ilusión de llegar a Lourdes y visitar el resto de lugares claves que se tenía previsto.

Y llego el día, que a pesar de tantas horas de autocar y cansancio aun quedaban energías para saludar a nuestra señora de Lourdes y despedirnos de ese primer largo día con el Rosario de Antorchas, momento en el que reviví la primera vez que la vi.

Al día siguiente fuimos a las piscinas que aunque fue un momento de bastante apuro (muchaaaa vergüenza) fue un momento íntimo e impactante en el que la temperatura del agua ni la note.

Otro momento que he de destacar junto a la misa internacional y la Exposición al Santísimo, es la participación conjunta de la Diócesis de Cádiz y Ceuta en el Rosario de Antorchas (cargando a la virgen, portando las velas y coro) del que me acorde en especial de cada uno de las personas que no han podido venir a esta peregrinación, de las que me habían pedido que rezara por sus intenciones cuando estuviera delante de Ella y de las personas que ya no están en cuerpo junto a nosotros.

Cada momento tenía su detallito, del que Dios nos está dando un mensaje de forma personal e individual a cada uno de nosotros.

Allí no existía ningún tipo de diferencia, ya sea raza, religión, sexo ni lengua… todos con un mismo fin, una misma Fe unidos por la oración.

Ver que en ese lugar no solo van personas enferma física o psíquicas sino también las enferma de corazón, que buscan el perdón y reconciliación con Dios.

La noche previa a irnos fue la única vez que pude pasar bajo la virgen, pase por la roca y desde el principio que toque las piedras hasta que retire la mano fue una sensación en que el corazón aumentaba el latido cuando me acercaba y disminuía cuando me alejaba.

Pase muy buenos ratos de risa, muchos cantos, imitaciones, veladas, un cumple especial final…

Y para finalizar y no enrollarme más, el momento final de Consagración ante el Sagrado Corazón de Jesús con una bonita oración.

Hasta la próxima peregrinación de principio de curso que es en mi tierra caballa ante la patrona de Ceuta… Santa María de África ^_^

David

Hoy no me he despertado con la voz de María, al mirar al lado he buscado la mirada de mis nuevos amigos… pero no estaban. Lo había olvidado, volvimos ayer. Hoy fue la brisa la que me despertó, un susurro… En mis sueños aun estaba de peregrinación, da igual el sitio, lo importante era con quién, todos reunidos en su nombre, porque en medio estaba Él. Y me di cuenta que ya no estaba sobre mi esterilla, y aunque mi sueño quise alargar, el silencio era más atronador que todos gritando… Me gire y no vi ninguna mirada, ninguna mirada de mis compañeros, como todas las mañanas… No oigo sus risas ni sus chistes… Pero le oigo a Él… Hoy desayunaré solo, rezaré solo, aunque sé que no estoy solo, porque nuestros corazones ya están unidos en Su Nombre, y cuando le hable sólo tengo que cerrar mis ojos para ver, oír, sentir todas las emociones que yo quiera, al fin y al cabo Él las hizo posible.

Me siento extraño, me quedo mirando la nada, y les veo, mis amigos, mis hermanos… Y en medio de este silencio le oigo a Él, que me invita a comenzar de nuevo, ahora empieza mi peregrinar, ahora empezamos a andar de nuevo. Estos días han sido, paradojicamente, una parada en nuestra peregrinación por la vida en la búsqueda de Dios, ahora comenzamos de nuevo a andar. Él nos vuelve a enviar, pero ahora con más fuerza, porque ya no es como antes. Tengo alegría en mi corazón porque pronto veré a mis hermanos y con ellos hablaremos de Él y de muchas otras cosas… Él nos ha unido y le doy gracias y por ellos le pido.

Hoy, en el silencio de esta mañana, en mi corazón hay jaleo, y sonrío absorto, estamos unidos por Él y nadie nos podrá separar, caminamos otra vez junto a Él, que nos levantará si caemos, porque la verdadera peregrinación comienza ahora, y es en ahora cuando Él lo espera todo de nosotros. Le siento a mi lado y sé que lo voy a hacer bien, lo vamos a hacer bien.

Al terminar no puedo olvidarla a Ella, que es la que en los momentos más débiles de la peregrinación ha estado ahí… «Haced lo que Él os diga» y Ella es la que ha hecho que todo salga perfecto. Como diría Don Bosco «Ella lo ha hecho todo»… Que gran verdad, sin Ella nada hubiese sido igual. No me preocupo, al igual que Él, Ella también nos acompañará en esta nueva peregrinación que hoy comenzamos. A Ella le encomiendo todas nuestras vidas.

Hoy me he despertado sin ver sus miradas, pero resuenan en mi corazón sus risas…

(Con todo el cariño del mundo, especialmente a mis «Pecaditos». También a mis «Estupendas», y todos los que hemos formado parte de #LourdesCC, y como no a mi párroco y gran amigo, Iván)

«Alégrate oh pueblo santo, ve y alábale a Él…»