Una vez que abandonaron la ciudad de San Fernando, alrededor de las 14.00 h. del lunes, se dirigieron hacia Vejer de la Frontera. Allí, en el Santuario de Ntra. Sra. de la Oliva, cientos de persona esperaban su llegada, se vivieron momentos muy especiales con todos los que hasta allí pudieron acercarse. En principio las actividades iban dirigidas a los niños y jóvenes allí convocados pero nadie quiso quedarse sin rezar ante la Cruz y el Icono de María.

salle

Tras esta pequeña estancia en Vejer de la Frontera, la Cruz y el Icono de María se dirigían, ya mas entrada la tarde a Puerto Real. En la parroquia de San Benito Abad, sobre las 20.00 horas tenía lugar el acto de recepción y acogida de los símbolos peregrinos que fueron trasladados por las calles de Puerto Real, con dos paradas muy significativas en el Colegio de La Salle y el Colegio del Santo Angel, donde los jóvenes tenían preparadas diversas actividades, cantos y suelta de globos con mensajes en su interior, hasta llegar a la Iglesia de San Sebastián.

San Sebastian

De esta última Iglesia partía, aunque con un poco de retraso respecto el horario fijado, el via-crucis organizado por las H.H. y C.C. Con anterioridad, D. Antonio Ceballos, Obispo de nuestra Diócesis, dirigía unas palabras a todos los asistentes. El via-crucis discurrió con total normalidad, siguiendo el orden establecido por el Consejo de H.H. y C.C. hasta que, alrededor de la una de la madrugada finalmente llegaron a la Iglesia de la Victoria, donde permanecerían en vela durante toda la noche. A las seis de la mañana se clausuraba la visita a Puerto Real con un acto de despedida a la Cruz y al Icono de la Virgen cuyo próximo destino era nuevamente la capital.

El martes, sobre las ocho de la mañana, nuevamente la Cruz y el Icono de María hacían su entrada en la capital gaditana para recibir la visita de todos los escolares en la Iglesia de San José. La mañana transcurrió con normalidad, aunque con la misma ilusión en el rostro de niños y no tan niños que pudieron acercarse. El P. Andrés Drouet, dirigía a los grupos de escolares unas breves palabras para explicarles el sentido de la Cruz para los cristianos y en concreto la historia de la Cruz y el Icono de María que estaban contemplando. Las caras de asombro y alegría se sucedían en cada uno de los grupos que iban accediendo al interior del templo.

La siguiente parada de la Cruz y el Icono de la Virgen fue en Conil de la Frontera, donde los conileños pudieron disfrutar de su presencia desde las tres de la tarde hasta aproximadamente las seis y media. Teniendo como «base de operaciones» la Iglesia de Santa Catalina, se dirigieron varias actividades, para niños y jóvenes, así como se organizó un via-crucis donde todos pudieron participar de la oración y la adoración de la Cruz y el Icono de María.

Aunque con tristeza en el rostro de todos los conileños, los símbolos peregrinos tuvieron que partir hacia su siguiente parada, Chiclana de la Frontera. En la Plaza Mayor de esta ciudad tenía lugar el acto oficial de acogida de la Cruz y el Icono de María a cargo del Obispo de la Diócesis, el alcalde de la ciudad, D. José María Román y el arcipreste, D. José María Bravo.

chiclana