diariodecadiz.esEntrevista a Pedro José Rodríguez Molina.

«Había estado estrechamente vinculado al Secretariado de Juventud, pero tras la marcha de Andrés Drouet a las misiones, Pedro José Rodríguez Molina ha cogido las riendas de este área de la Iglesia diocesana con el objetivo de mantener la actividad que comenzó a tener hace unos meses con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud celebrada en Madrid.

-¿Cuál es la misión del responsable de la Juventud de la Iglesia de Cádiz y Ceuta?

-En principio, coordinar todas las acciones con, por y para los jóvenes, siempre en la línea que marque el obispo y las directrices de la propia Iglesia. Hasta ahora, hemos estado muy marcados por la JMJ, y ha llegado el momento de plantearnos qué hacer en la diócesis.

-¿Y es fácil trabajar con los jóvenes?

-Sí. Porque son gente siempre entusiasmada y auténtica, aunque bien es verdad que hay que estar siempre animando. Es muy gratificante trabajar con los jóvenes, están muy motivados y la respuesta por su parte es grande.

-Haga una radiografía de la juventud de la Iglesia diocesana.

-Los jóvenes son plurales como la Iglesia misma. Son abiertos, comprometidos, aunque quizá sí falta arraigo en sus parroquias. Aquí parece que no hay jóvenes, pero haberlos haylos. Cuando juntamos hace unas semanas a trescientos jóvenes en la marcha de Barbate a La Oliva con el obispo, por algo será…

-¿Qué proyectos pretende llevar a cabo a corto y largo plazo?

-El proyecto que hay para la juventud no es mío. Yo estoy en la línea de Andrés (Drouet, el anterior delegad), con quien colaboré estrechamente; y se está llevando a cabo todo lo programado. Lo que sí se está notando es el impulso del nuevo obispo, que viene con iniciativas nuevas, con empuje…

-Zornoza venía con el cartel de haber trabajado mucho con los jóvenes. Y por lo que dice ya se está notando…

-Él dice que no es que tenga predilección por los jóvenes, pero siempre ha trabajado con ellos. Lo primero que ha hecho ha sido reunir a los curas, en una convocatoria a la que fueron 28 y otros quince justificaron su ausencia, lo que dice mucho del interés que hay por los jóvenes. Todos además están entusiasmados. Y los hay de todos los colores… Todo lo que haga el obispo con la juventud lo consultará a los curas. Y desde que él ha llegado el calendario se ha multiplicado: ideó la marcha juvenil como primer encuentro, la vigilia de la Inmaculada… Además, quiere estar en todo. Yo, de hecho, veo al obispo todas las semanas dos o tres veces.

-¿Qué tipo de actividades se pueden realizar con los jóvenes?

-Tenemos siempre una actividad al mes. Desde verano, hemos tenido la despedida a Don Antonio, la marcha con Don Rafael, la vigilia de la Inmaculada, este mes tendremos una jornada diocesana de jóvenes cofrades, en febrero de confirmandos, en marzo propondremos unos ejercicios espirituales, en abril será el encuentro diocesano de Juventud… Siempre hay algo. Y además, Rafael Zornoza ya ha anunciado que quiere implicar a toda la diócesis en una peregrinación a Roma. Esta idea surgió en la JMJ en Madrid, cuando el grueso del grupo no pudo entrar en Cuatro Vientos. Como recompensa a aquello, iremos a Roma. Y el obispo está empeñado en hacerlo.

-¿Y seguiremos viendo estampas como las de este verano, con la ciudad llena de jóvenes?

-Eso fue por la llegada de la Cruz y por la JMJ. Lo que se vio en Cádiz se vivió también en todas las ciudades donde fue la Cruz. Ahora quizá lo que toca es reforzar las bases. No podemos caer en actos populares si no hay fondo. Hay que formar, evangelizar… Que los jóvenes conozcan la doctrina de la Iglesia. Ya estamos trabajando en ello.

-¿Es difícil que los jóvenes se comprometan hoy con la Iglesia?

-Es difícil que la gente se comprometa en cualquier aspecto de la vida. Pero los que se comprometen lo hacen con autenticidad.

-¿Y qué pueden aportar los jóvenes a la Iglesia?

-Tienen que ser agentes de pastoral de otros jóvenes. Tienen que ser Iglesia y sentirse Iglesia. A través de este secretariado, conocen a otros jóvenes con sensibilidades distintas y con formas distintas de vivir la fe y la Iglesia. Y eso enseña mucho.

-Y además, son el futuro de la Iglesia…

-Son el presente. Eso de futuro es un tópico. Ellos son ya miembros activos de la Iglesia.

-A nivel personal, ¿qué le supone ser el responsable de la juventud católica gaditana?

-Yo siempre he trabajado con jóvenes. Y estoy en esta misión ahora porque he trabajado con Andrés y hay que darle continuidad a ese proyecto. Entiendo que el obispo ha valorado el trabajo que se ha hecho desde Juventud y ha apostado por mantener la línea conmigo. A mí me quita mucho más tiempo en las parroquias, pero tengo un equipo que lleva dos años trabajando con nosotros y sin ellos no hubiera podido ser posible todo lo que hemos hecho.»